Advierten que fármacos contra la acidez aumentan el daño renal

Un estudio científico que se hizo en los Estados Unidos generó un llamado de atención para las personas que consumen un tipo de medicamentos que se usan para la acidez estomacal y el reflujo gástrico. Detectó que el uso de inhibidores de la bomba de protones está asociado a un aumento del riesgo de sufrir enfermedad renal crónica. Dentro de ese grupo de drogas, se incluye al omeprazol, que es de venta libre en la Argentina.

El trabajo fue liderado por investigadores de la Universidad Johns Hopkins, y publicado en la prestigiosa revista JAMA de la Asociación Médica Americana. Aunque señalaron el aumento del riesgo del efecto adverso de los medicamentos, aclararon que el estudio fue observacional. Por lo cual, aún no está demostrado que el consumo de los inhibidores de la bomba de protones sea una causa de la enfermedad de los riñones. Falta todavía más investigación.

Esos medicamentos bloquean una proteína que se conoce como “bomba de protones”. Al consumirlos, se reduce la producción de ácido en el jugo gástrico. Como son efectivos, generalmente los médicos los indican en casos de acidez, úlceras, reflujo gastroesofágico, gastritis y hemorragias digestivas, dependiendo de la situación de cada paciente. Además del omeprazol, en la Argentina se venden otros inhibidores de la bomba de protones como pantoprazol, lanzoprazol, esomeprazol y dexlanzoprazol.

El nuevo estudio vino a poner una advertencia para el consumo indiscriminado. Se tuvo en cuenta el auto-reporte de 10.482 personas de la iniciativa Riesgo de Aterosclerosis en Comunidades, con una media de seguimiento de 14 años. Por otro lado, se incluyó a 248.751 participantes de otra iniciativa, el Sistema de SaludGeisinger de Pensilvania, con un seguimiento de 6 años. En el primero de los grupos, se encontró que el riesgo absoluto de padecer insuficiencia renal a 10 años en los consumidores de las drogas, como el omeprazol, es de 11,8%. En cambio, entre los que no consumían esos fármacos, el riesgo fue del 8,5%. Esto significa que por cada 100 personas que toman la medicación durante 10 años, se producen 3 casos adicionales de insuficiencia renal. En el grupo de Pensilvania, hubo resultados bastante similares.

“El estudio es serio en tanto la población estudiada es bastante alta”, dijo a Clarín Fernando Rodríguez, jefe de gastroenterología de Clínica San Camilo. “El principal inconveniente con los medicamentos inhibidores de la bomba de protones es que son muy usados en la población general. Como el síntoma de acidez es muy común, la gente opta por tomar los fármacos sin consulta previa al médico. Por este motivo no siempre respetan dosis ni tiempo de uso, y en muchas circunstancias utilizan el medicamento para poder seguir haciendo desórdenes alimenticios”. El especialista agregó: “Sería mejor que cada persona afectada por acidez se ordene con la alimentación en lugar de paliar el síntoma y seguir desordenado en base a una droga”. También Rodríguez señaló que hay personas que recibieron la indicación médica de tomar los fármacos, pero los retoman pero sin consultar de nuevo. “Toda medicación debe ser indicada por el profesional médico -resaltó-, quien determinará qué tipo de tratamiento le conviene, dependiendo de otras medicaciones y trastornos de los pacientes”.

Fuente: Clarín

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