Un nuevo fármaco en desarrollo podría tratar y limitar la progresión de la enfermedad de Parkinson

Investigadores de la Universidad de Binghamton en Nueva York (EEUU) desarrollaron un nuevo fármaco que puede limitar la progresión de la enfermedad de Parkinson, lo que podría proporcionar a largo plazo una mejora de los síntomas a cientos de miles de personas con la enfermedad.

Para paliar los síntomas de la enfermedad de Parkinson se administra comúnmente agonistas selectivos del receptor de la dopamina. Si bien estos fármacos son útiles en estadios tempranos de la enfermedad, tienden a perder eficacia en etapas posteriores. Asimismo, los medicamentos comercializados actualmente no parecen modificar la progresión de la enfermedad.

Un equipo de investigación, dirigido por el profesor de psicología de la Universidad de Binghamton, Chris Bishop, y el ex estudiante de postgrado David Lindenbach, emplearon recientemente un modelo preclínico de la enfermedad de Parkinson en ratas para comparar los efectos del agonista de la dopamina ropinirol con su nuevo fármaco, conocido como D-512.

Los resultados del estudio, que fue publicado en ‘The British Journal of Pharmacology’, demostraron que D-512 era más eficaz que el ropinirol en el tratamiento de los síntomas de la enfermedad de Parkinson, al tiempo que también prolongaba el intervalo de tiempo en el que los animales mostraban beneficios.

“Un problema importante para los pacientes con enfermedad de Parkinson es la necesidad de tomar múltiples medicamentos, varias veces al día, así que nos sorprendió mucho descubrir que nuestro nuevo compuesto, D-512, era superior a la droga ampliamente utilizada, el ropinirole, en términos de alivio de los síntomas y la duración de la acción”, señaló Lidenbach.

Los investigadores también informaron que el D-512 puede tener menos efectos secundarios que los medicamentos actuales. Cuando los pacientes toman medicamentos antiparkinsonianos, con el tiempo desarrollan movimientos hiperquinéticos que son difíciles de controlar, llamados discinesia. Junto con D-512 los efectos beneficiosos sobre los síntomas motores, argumentan que sus características terapéuticas son altamente deseables.

“Lo que tienes es un mejor índice terapéutico con nuestro fármaco frente a la medicación actual y cuando se combina con el hecho de que es aparentemente multifuncional … entonces lo que tenemos es un compuesto que no está disponible actualmente para los pacientes de Parkinson, y que creemos que tiene muchas promesas”, añadió Bishop.

“D-512 es único porque no sólo trata los síntomas de la enfermedad de Parkinson, la propia molécula es un antioxidante. Esta propiedad antioxidante es importante porque una de las principales causas de la enfermedad de Parkinson parece ser el estrés oxidativo excesivo es un pequeño grupo de células cerebrales que facilitan el movimiento”, explicó Lindenbach.

Los investigadores están actualmente en una fase preclínica. Sus objetivos son dos: entender cómo el D-512 proporciona realmente protección neural y alivio terapéutico, mientras que también están estudiando diferentes modelos de la enfermedad de Parkinson que se traducirán en la clínica.

“Hay algunos pasos intermedios en los que podemos estar involucrados. Creo que uno de estos es determinar si este compuesto funciona en etapas posteriores para frenar la progresión de la enfermedad. Parece funcionar muy bien si se le da muy temprano, antes de la enfermedad tome el control, pero mirarlo en puntos posteriores del tiempo y determinar si realmente puede retardar la enfermedad una vez que se ha tomado, también tiene importantes implicaciones”, advirtió Bishop.

Fuente: El Economista – España

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