La proteína galectina-3, biomarcador del aneurisma aórtico abdominal

Científicos del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares demuestran en ratones que la inhibición farmacológica conlleva una reducción del diámetro de la aorta.

El aneurisma de aorta abdominal es una patología que consiste en una dilatación localizada y permanente de la aorta, generalmente en su porción infrarrenal. Esta enfermedad cursa mayoritariamente de forma asintomática, por lo que el diagnóstico se produce en muchos casos de forma casual y actualmente no existe ningún tratamiento farmacológico capaz de limitar la progresión del aneurisma o evitar su rotura.

Investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares(CIBERCV) han demostrado en un estudio que los niveles de la proteína galectina-3 están incrementados en los pacientes con aneurisma de aorta abdominal y se asocian, por lo tanto, al avance de esta enfermedad.

En la investigación, dirigida por el Doctor Martín-Ventura investigador del CIBERCV en la Fundación Instituto de Investigaciones Sanitarias de la Fundación Jiménez Díaz, se evalúa el posible papel de la galectina-3 como un biomarcador que ayuda en el pronóstico de pacientes con aneurisma aórtica abdominal. Para evaluar el posible papel terapéutico de la inhibición de esta proteína se ha usado el compuesto MCP (modified citrus pectin), un producto natural derivado de la pectina presente en la piel y pulpa de los cítricos.

La inhibición farmacológica de la galectina-3 mediante MCP en un modelo experimental de aneurisma en ratones se tradujo en una reducción del diámetro aórtico. “El efecto beneficioso de su inhibición mediante fármacos parece estar mediado por una regulación del reclutamiento de monocitos, disminuyendo de esta manera la respuesta inflamatoria”, explica el investigador José Luis Martín-Ventura, que señala una nueva vía para ayudar al diagnóstico y prevención de esta enfermedad aórtica, así como dianas terapéuticas aún inexistentes.

“Dado que el compuesto de pectina se puede administrar por vía oral sin generar toxicidad y su uso como complemento dietético ha sido aprobado en países como Estados Unidos, su posible traslación a la clínica sería factible”, concluye el investigador.

Fuente: Jano On Line

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