La herramienta de edición genética podría aumentar el riesgo de cáncer

El uso terapéutico de la edición de genes con la llamada técnica CRISPR-Cas9 puede inadvertidamente aumentar el riesgo de cáncer, según un nuevo estudio del Instituto Karolinska, en Suecia, y la Universidad de Helsinki, en Finlandia, publicado en ‘Nature Medicine’. Los investigadores dicen que se necesitan más estudios para garantizar la seguridad de estas “tijeras moleculares” para las terapias de edición de genes.

CRISPR-Cas9 es una máquina molecular descubierta por primera vez en bacterias que se puede programar para ir a un lugar exacto en el genoma, donde corta el ADN. Estas precisas “tijeras moleculares” se pueden utilizar para corregir piezas defectuosas de ADN y actualmente se emplean en ensayos clínicos para la inmunoterapia contra el cáncer en Estados Unidos y China. Se espera que pronto comiencen nuevos ensayos para tratar trastornos sanguíneos hereditarios como la anemia de células falciformes.

Dos artículos independientes publicados en la revista ‘Nature Medicine’ informan ahora que la aplicación terapéutica de la herramienta de edición del genoma puede, de hecho, aumentar el riesgo de cáncer. En uno de los trabajos, científicos del Instituto Karolinska y la Universidad de Helsinki informan que el uso de CRISPR-Cas9 en células humanas en un entorno de laboratorio puede activar una proteína conocida como p53, que actúa como un “botiquín de primeros auxilios” para las roturas de ADN.

EL PAPEL DE LA PROTEÍNA P53

Una vez activo, p53 reduce la eficacia de la edición del gen CRISPR-Cas9. Por lo tanto, las células que no tienen p53 o no pueden activarlo muestran una mejor edición genética. Sin embargo, desafortunadamente, también se sabe que la falta de p53 contribuye a que las células crezcan sin control y se vuelvan cancerosas.

“Al elegir las células que han reparado con éxito el gen dañado que intentamos reparar, también inadvertidamente podríamos elegir células sin p53 funcional –explica la doctora Emma Haapaniemi, investigadora del Departamento de Medicina del Instituto Karolinska en Huddinge y coautora principal del estudio–. Si se trasplantan a un paciente, como en la terapia génica para enfermedades hereditarias, estas células podrían dar lugar al cáncer, lo que eleva la preocupación por la seguridad de las terapias génicas basadas en CRISPR”.

“CRISPR-Cas9 es una herramienta poderosa con un potencial terapéutico asombroso –añade Bernhard Schmierer, investigador del Departamento de Bioquímica y Biofísica Médica en el Instituto Karolinska, y jefe del Laboratorio de Ciencias para la Vida de Genoma de Alto Rendimiento (SciLifeLab), quien co-supervisó el estudio–. Sin embargo, como todos los tratamientos médicos, las terapias basadas en CRISPR-Cas9 pueden tener efectos secundarios, que los pacientes y cuidadores deben conocer. Nuestro estudio sugiere que el trabajo futuro sobre los mecanismos que desencadenan p53 en respuesta a CRISPR-Cas9 será fundamental en mejorar la seguridad de las terapias basadas en CRISPR-Cas9 “.

Fuente: El Economista – España

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