Ensayan el ácido obeticólico como tratamiento para el hígado graso no alcohólico

Los resultados de un ensayo clínico avalan la eficacia y seguridad de un fármaco para el tratamiento de la enfermedad del hígado graso no alcohólico (conocida por sus siglas en inglés, NASH), la primera opción terapéutica para estos pacientes. Los datos de este ensayo se presentaron en la última reunión anual de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL), que se celebró en Viena. El estudio Regenerate, en fase III, evalúa la eficacia de la administración de ácido obeticólico durante 18 meses en 931 enfermos con fibrosis hepática en estadio 2 ó 3 debida a NASH. El objetivo principal del trabajo era la regresión de la fibrosis en la biopsia hépatica, y al año y medio de tratamiento se consiguió de manera significativa respecto al grupo de pacientes que recibió placebo.

“Detener o revertir la fibrosis es un objetivo terapéutico clave en los pacientes con NASH, así que los resultados a los 18 meses de tratamiento en el estudio Regenerate son muy significativos y clínicamente importantes”, afirma Zobair M. Younossi, profesor en la Universidad Commonwealth de Virginia, y autor principal en el estudio. Además destaca que los datos del estudio, impulsado por la compañía estadounidense Intercept Pharmaceuticals, indican que el ácido obeticólico también mejora otros indicadores de salud hepática, como las pruebas bioquímicas con las que se controla de forma rutinaria a estos pacientes en la práctica clínica habitual”.

Para Manuel Romero, especialista en Aparato Digestivo del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla investigador responsable del grupo SeLiver, del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS), valora positivamente los datos aportados, en especial el hecho de que se haya alcanzado de forma significativa con respecto a placebo la regresión de la fibrosis con este tratamiento. “Es verdad que un 25% de respuesta parece un resultado subóptimo, sobre todo acostumbrados a los excelentes resultados en el tratamiento de la hepatitis C, pero en el manejo de enfermedades complejas con objetivos muy difíciles como la regresión de la fibrosis hepática, creo que son muy esperanzadores por tres motivos: primero, existe una opción terapéutica para pacientes con fibrosis significativa y fibrosis avanzada; segundo, puede ser un excelente punto de partida para la búsqueda de combinaciones con otros fármacos que aumenten la tasa de respuesta, y tercero, el diseño de un estudio como Regenerate con tantos pacientes, con dobles biopsias, debe ayudar a la búsqueda de factores de respuesta que permitan acercarnos a la medicina personalizada (y así tratar al grupo que se va a beneficiar más) y al desarrollo de nuevos biomarcadores que permitan monitorizar la respuesta sin necesidad de volver a hacer una biopsia hepática”.

A la luz de estos datos, y con los pertinentes controles de las agencias reguladoras, el ácido obeticólico será el primer fármaco aprobado para el tratamiento de la enfermedad hepática metabólica grasa no alcohólica con fibrosis significativa. “En pacientes con factores de riesgo de progresión de la enfermedad (los más importantes son los trastornos metabólicos y la propia fibrosis en el hígado, junto a factores genéticos) supone una opción terapéutica hasta ahora inexistente. El ácido obeticólico, por su mecanismo de acción pleiotrópico, podrá utilizarse para revertir la fibrosis en estos pacientes”, expone a DM Manuel Romero.

Este fármaco es una de las diversas moléculas que se están investigando para el manejo de esta enfermedad, “aunque los éxitos y los fracasos se contemplan al unísono”, matiza. “Las moléculas que se han probado en fase tres son -además del ácido obeticólico- elafibranor, un agonista dual PPAR, con un fuerte impacto en el control metabólico y selonsertib, un inhibidor ASK-1 cuyo desarrollo ha sido interrumpido por falta de eficacia en dos estudios en fase 3 en pacientes con cirrosis hepática y en pacientes con fibrosis en estadio 3. En estos estudios con miles de pacientes, se demostró que la tasa de regresión de la fibrosis era escasa y similar a la que se conseguía con placebo. Agonistas GLP-1 como semaglutida están avanzando con pie firme, sobre todo por los resultados en fase 2 y por la importancia de la pérdida de peso en la regresión de la fibrosis, como demostramos en nuestro artículo publicado en Gastroenterology. Ahora se abre la puerta a las combinaciones que, abordando diferentes dianas terapéuticas, podrán mejorar los resultados en el control de la enfermedad”.

Hígado graso, un problema de salud que requiere compromiso social

El especialista recuerda  que la enfermedad hepática metabólica grasa no alcohólica emerge como “un problema de salud de dimensiones enormes porque afecta a una amplia parte de la población, se asocia con complicaciones metabólicas, cardiovasculares, e incluso neoplásicas y por supuesto supone la principal causa de enfermedad hepática de forma que junto al alcohol y tras controlar la hepatitis B y eliminar la hepatitis C, serán las principales causas de cirrosis hepática, trasplante hepático, y cáncer de hígado. El camino hasta la curación de esta enfermedad es muy complejo y requiere una concienciación de todos los agentes sociales desde la ciudadanía, padres, profesores, profesionales sanitarios, políticos y al mismo tiempo desarrollar nuevas formas de investigar e interpretar una enfermedad que rebasa las fronteras de cualquiera de las especialidades que están implicadas. Por ello, necesitamos concienciación y trabajo multidisciplinar para abordarla con éxito. La búsqueda de dianas terapéuticas, junto con biomarcadores útiles para monitorizar la enfermedad serán tan importantes como el descubrimiento de nuevas combinaciones capaces de resolver el problema hepático y sistémico”.

Fuente: Diario Médico – España

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