La Argentina entre los 12 países que superaron el 10% de resistencia a efavirenz y nevirapina para VIH

En los últimos 4 años, 12 países de África, Asia y América superaron los niveles aceptables de resistencia a los medicamentos efavirenz y nevirapina, dos medicamentos que constituyen la columna vertebral del tratamiento del VIH. En lugares donde más del 10% de los adultos con el virus han desarrollado resistencia, no se considera seguro recetar los mismos medicamentos contra el VIH al resto de la población, porque la resistencia podría aumentar. En respuesta a la evidencia, la Organización Mundial de la Salud recomienda que los países usen dolutegravir, que es más efectivo y tolerable que otras terapias.

Entre los 12 países con alta resistencia está la Argentina.

“Creo que hemos cruzado la línea”, dice Massimo Ghidinelli, un especialista en enfermedades infecciosas de la Organización Panamericana de la Salud en Washington DC.

En general, el 12% de las mujeres encuestadas tenían una forma de VIH resistente a los medicamentos, en comparación con el 8% de los hombres.

Particularmente preocupante, dice el informe elaborado por la Organización Mundial de la Salud, es el alto nivel de resistencia en los bebés con VIH en el África subsahariana. Entre 2012 y 2018, aproximadamente la mitad de los bebés recién diagnosticados en nueve de los países de esta región tenían una forma de VIH que era resistente al efavirenz, la nevirapina o ambos.

Las causas de la resistencia a los medicamentos siguen siendo difíciles de dilucidar, dice Silvia Bertagnolio, médica de enfermedades infecciosas de la OMS en Ginebra, Suiza, y coautora del informe. Pero el VIH resistente a los medicamentos podría desarrollarse cuando las personas interrumpen el tratamiento, sugiere.

Por ejemplo, muchas mujeres que viven con el virus podrían haber tomado antirretrovirales durante el embarazo para evitar que sus bebés se infecten, pero se detuvieron después del parto. La OMS recomendó esta práctica hasta 2015, cuando sugirió que las mujeres embarazadas y lactantes usen los medicamentos de por vida.

La prevalencia de resistencia en las personas que reiniciaron efavirenz y nevirapina después de interrumpir el tratamiento fue mucho mayor (21%) que en los que la usaron por primera vez (8%).

Las personas que viven con el VIH pueden dejar los tratamientos por varias razones. El estigma juega un papel muy importante, dice Bertagnolio. Es posible que no quieran que los vean recogiendo sus medicamentos. La escasez de medicamentos en las clínicas también podría contribuir, señaló el informe.

En respuesta a la evidencia, la OMS ha recomendado que los países usen dolutegravir, que es más efectivo y tolerable que otras terapias, como el medicamento para el VIH. La probabilidad de que el virus desarrolle mutaciones y, finalmente, la resistencia es menor con dolutegravir que con otros antirretrovirales, dice Roger Paredes, médico especialista en enfermedades infecciosas en el Hospital Universitario Germans Trias i Pujol en Barcelona, España. “Tenemos que alentar una transición mundial a dolutegravir”, agrega.

Bertagnolio está de acuerdo, pero pide precaución. Si la administración del tratamiento es deficiente o irregular, podría surgir resistencia. “No queremos encontrarnos en la misma situación en la que estamos”.

Fuente: Nature

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