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Dr.
Jorge Luis Rovner
Médico Especialista en Psiquiatría y Psicología Médica
Ex Becario de la Universidad de Buenos Aires
Docente Adscripto Universidad de Buenos Aires
Miembro de la Asociación Americana de Psiquiatras
Teléfono: 4807-3030 int 1191
Esquizofrenia (1ª Parte) - Ir
a Segunda Parte - Ir a Tercera Parte
Propósitos
generales de la presente y futuras entregas
El presente trabajo (dividido en tres entregas) intentará acercar
de un modo conciso los datos más significativos de información
general para el farmacéutico sobre esta condición. El propósito
final es generar un ambiente y lenguaje común para que todos los
actores de salud coordinemos esfuerzos para mejorar la calidad de vida
del paciente esquizofrénico, su familia y sus cuidadores.
Además buscaremos analizar los múltiples estigmas y malentendidos
que rodean este cuadro y detenernos en las mejores opciones de intervenciones
farmacológicas y no farmacológicas disponibles en nuestro
país a la fecha.
Definición
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud: "La Esquizofrenia
está caracterizada por un disturbio fundamental de la personalidad,
una distorsión del pensamiento, delusiones bizarras, percepciones
alteradas, respuestas emocionales inapropiadas y un grado de autismo.
Estos síntomas son experimentados en presencia de conciencia clara
y (generalmente) capacidad intelectual conservada"
Incidencia y Prevalencia de la Enfermedad
Hay aproximadamente 2 millones de nuevos casos reportados cada año
en todo el mundo. En países industrializados se hallan 16 a 28
nuevos casos cada 100.000 pacientes.
Las tasas de Prevalencia parecen similares en todo el mundo, no pareciendo
haber grandes diferencias cuantitativas entre diferentes culturas y países.
La Prevalencia estimada se halla entre el 0,2 y el 2 % de la población.
Dicho de otro modo, asumiendo un 1 % de prevalencia de la enfermedad en
nuestro país, debemos estimar unos 380.000 esquizofrénicos
en nuestro país.
La Esquizofrenia suele hacer su irrupción en la segunda década
de la vida, pero se reportan episodios agudos en niños y adultos
mayores.
Se discute en que medida la herencia juega un rol en el desarrollo de
esta enfermedad. En un extremo se ha visto que en los gemelos, si uno
desarrolla la enfermedad el otro presenta mayor probabilidad de enfermar
que la población general. Pero aún en gemelos homocigotas
la probabilidad de que ambos enfermen no es del 100 %.
Los hijos de pacientes esquizofrénicos tienen una probabilidad
mayor de padecer la enfermedad que la población general, pero los
hijos de ambos padres esquizofrénicos no necesariamente enfermaran.
Estos datos (en permanente investigación) reflejan que la Esquizofrenia
se desarrolla a partir de un terreno genéticamente preparado pero
requiere la aparición de circunstancias vitales estresantes para
su irrupción.
La Esquizofrenia es una enfermedad que afecta una gran población
Evolución histórica del Concepto
Los criterios y teorías sobre la patofisiología de la Enfermedad
han variado a lo largo de los siglos.
Las más tempranas referencias de esta enfermedad mental mayor halladas
hasta ahora corresponden al papiro de Eber (cerca de 4000 a. C.). En el
siglo XIV a. C. aparecen descripciones de cuadros parecidos a los que
hoy llamamos Esquizofrenia en los textos hindúes del Ayur-Veda.
En el siglo I d. C. hallamos menciones en los escritos de Areteo de Capadocia.
Durante los siglos venideros el origen de la enfermedad es atribuido a
un disbalance de los fluidos corporales (basado en la visión Hipocrática
que clasificaba a las enfermedades mentales en Manía, Melancolía,
Histeria y Frenitis) o a manifestaciones diabólicas o de hechicería.
En 1672 Thomas Willis se refiere a "los jóvenes de espíritu
vivo, despierto y aún brillante de la infancia, que caen al llegar
a la adolescencia en la obtusión y la torpeza".
Durante el siglo XIX, el énfasis se puso en la observación
empírica de la naturaleza, abandonándose las teorías
acerca de lo sobrenatural y convirtiendo a las Ciencias Médicas
en disciplinas científicas. Los médicos dedicados a las
enfermedades mentales comenzaron a buscar un sistema diagnóstico
coherente que fuera lógico en términos de identificar y
aislar las enfermedades y predecir sus evoluciones.
En 1809 el francés Philippe Pinel habló de la demencia de
los jóvenes. A él se debe esta precisa descripción
de los pacientes: " ... nada más inexplicable y sin embargo
nada más comprobado que las dos formas opuestas que pueden tomar
las melancolías. Es a veces un orgullo excesivo y la idea de poseer
riquezas immensas o un poder sin límites, en otras el abatimiento
más pusilánime, una consternación profunda hasta
la desesperación".
En 1814 su discípulo Jean Etienne Esquirol describe cuadros emparentados
llamándolos Demencia Juvenil, es decir la abolición del
pensamiento lógico en los jóvenes.
Benedict Augustin Morel, psiquiatra belga, da por primera vez el nombre
de Demencia Precoz a estos cuadros. Utiliza cómo ejemplo de esta
patología las observaciones sobre un paciente joven que hasta entonces
había sido: " ... el primero en sus exámenes sin esforzarse,
y casi sin estudiar.. Inconscientemente perdió su alegría
y se volvió serio, taciturno y con tendencia a la soledad ... mostraba
un estado de depresión melancólica y odio a su padre, incluso
al grado de querer matarlo... El joven progresivamente olvidó todo
lo que había aprendido, y sus brillantes dotes intelectuales entraron
en un período de estacionamiento muy penoso. Una especie de inactividad
lindando con la estupidez reemplazó toda su actividad previa, de
modo que cuando le volví a ver parecía como si estuviera
operando la transición hacia un estado irrecuperable de Demencia
Precoz".
Corresponde a Emil Kraepelin (1856-1926) el desarrollo de una serie de
textos entre 1883 y 1926 sobre el concepto de "Demencia Precoz".
Entre sus pacientes identificó un grupo que enfermaban joven y
que presentaban muchos diferentes síntomas tales como alucinaciones
y empobrecimiento emocional y que tendían inexorablemente, tras
un lapso variable, a volverse completamente incapaces de atender a si
mismos. Kraepelin no eligió un síntoma como característico
o patognomónico pero sus descripciones clínicas enfatizaban
la mezcla de delusiones, alucinaciones, movimientos anormales, embrutecimiento
emocional, perdida de la voluntad y aislamiento social.
En los textos de este autor la Demencia Precoz es caracterizada como una
enfermedad crónica, debilitante e irreversible.
Uno de sus hallazgos fue diferenciar este cuadro de la Enfermedad Maníaco
Depresiva y algunas formas de Demencia Senil sobre la base de sus respectivos
comienzos, cursos y evoluciones.
Kraepelin que finalmente podríamos entender estas patologías
en términos de mecanismos neuropatológicos cerebrales. A
él se debe la expresión "La Enfermedad Mental es una
Enfermedad del Cerebro".
En 1911, Eugen Bleuler (1857-1939) publicó "Demencia Precoz
o el grupo de Esquizofrenias" en el cuál desarrolló
el concepto de un grupo de enfermedades caracterizadas por disturbios
del pensamiento, sentimientos y relaciones con el mundo externo, con el
esencial y patognomónico síntoma del disturbio del pensamiento.
La notable influencia que ejerce la obra de Bleuler dá lugar a
que la Demencia Precoz fuera denominada Esquizofrenia.
Bleuler asoció la disociación de pensamientos, emociones
y comportamientos a disociaciones o pérdidas de "la fábrica
del pensamiento".
Bleuler mencionó cuatro Síntomas Fundamentales de la Esquizofrenia:
- Pérdida
Asociativa (por la cuál los procesos del pensamiento devenían
desordenados y desconectados)
- Embrutecimiento
Afectivo (por la cuál la respuesta emocional a los estímulos
externos e internos se volvía disminuida e inapropiada)
- Autismo
(el que involucra un pensamiento peculiar y paulatinamente empobrecido
con aislamiento del medio)
- Ambivalencia
(lo que denota indecisión el tener pensamientos o sentimientos
contradictorios y simultáneos)
y
dos síntomas accesorios:
Ya aceptada universalmente la expresión Esquizofrenia, corresponde
a Kurt Schneider (1887-1967) la delimitación once síntomas
positivos o productivos de la Esquizofrenia. Entre estos síntomas
se incluyen:
Alucinaciones
Auditivas: voces o ruidos claramente
audibles provenientes de "adentro de la cabeza". Estos toman
la forma de pensamientos del paciente dichos en voz alta, comentarios,
críticas, advertencias o insultos mortificantes sobre el paciente
o sus acciones, o bien de voces que dialogan entre sí acerca del
paciente.
Percepciones delusionales:
son creencias fijas que están en conflicto con la realidad. El
paciente se vuelve inferencial o interpretativo, es decir todo lo que
percibe tiene un gran significado o valor sobre sí. Los sucesos
cotidianos son interpretados como mensajes destinados al paciente.
Experiencias de alienación:
son la sensación de que los propios pensamientos y sentimientos
no le pertenecen, sino que provienen de una fuente externa o bien el paciente
se ve forzado a senter emociones ajenas.
Experiencias de influencia:
son percepciones de que las acciones propias se hallan bajo influencia
externa.
Experiencias de pasividad:
es la sensación de que las propias acciones se hallan bajo control
externo, cómo si fuera el paciente un muñeco.
Delusiones sobre los pensamientos:
son la sensación de que los pensamientos son transmitidos, obtenidos
o sacados de la mente del paciente.
Observese cómo Bleuler enfatizaba los síntomas negativos
como patognomónicos de la Esquizofrenia y Schneider hace hincapié
en los síntomas positivos como característicos de la Enfermedad.
Vale la pena mencionar que en muchas ocasiones los sintomas positivos
son referidos en la literatura cómo productivos y los síntomas
negativos cómo deficitarios o residuales.
Llegados la década del '70 fue evidente para la comunidad médica
que se hacía necesario formalizar acuerdos alrededor de los criterios
para el diagnóstico y tratamiento de la Esquizofrenia. Estaba claro
que los criterios diagnósticos eran muy amplios y variados, existían
diferencias conceptuales acerca de la etiología y desarrollo del
mal y que ese conjunto influía negativamente en las investigaciones
clínicas y farmacológicas.
En consonancia con eso, Strauss y otros propusieron en 1974 que la Esquizofrenia
comprendía tanto síntomas positivos (que representan distorsiones
activas del funcionamiento cerebral) y negativos (que representan la pérdida
o disminución de las funciones cerebrales normales).
Hacia esa década la Organización Mundial de la Salud (OMS)
instituyó un programa de estandarización de la clasificación
de las Enfermedades incluyendo los desordenes mentales, que daría
lugar a la Clasificación Mundial de las Enfermedades (cuya sigla
en Inglés es ICD).
Paralelamente varios países desarrollan sus propios estandares
de clasificación. Estados Unidos preparó su Diagnostic and
Statistical Manual of Mental Disorders (DSM).
Ambos sistemas clasificatorios han sido varias veces revisados, hallándose
en vigencia el ICD 10 y el DSM IV. En nuestro medio, las clasificaciones
ICD y DSM (esencialmente similares) son ampliamente aceptadas.
En los últimos 20 años, los resultados de la investigación
básica y aplicada en Neurociencias han permitido que se considere
a la Esquizofrenia como una patología compleja, con cuatro dimensiones
involucradas y que aúnan las observaciones parciales que hemos
considerado arriba.
Así se habla de que la Esquizofrenia incluye:
a) Una dimensión de síntomas positivos
b) Una dimensión de síntomas negativos
c) Una dimensión de síntomas del humor
d) Una dimensión de síntomas cognitivos
La Esquizofrenia es una enfermedad crónica
y compleja que incluye una constelación de síntomas. Librada
a su propia evolución produce un daño permanente en el paciente
que se manifiesta en su capacidad de pensar, sentir y actuar adecuadamente.
Curso de la Enfermedad
Existen cuatro fases en el curso de la Enfermedad:
#Fase Prodrómica:
Puede ser evidente o no para el paciente o los demás. Sus manifestaciones
son sutiles y pueden variar entre días o años. Se caracterizan
por aislamiento social, cambios en el comportamiento o en la respuesta
emocional a estímulos.
#Fase Aguda:
Está marcada por severos síntomas psicóticos. Habitualmente
requiere medicación y/o hospitalización. Cuándo esta
fase aparece más de una vez en el transcurso de la Enfermedad se
habla de fase de Reagudización.
#Fase de Continuación:
En este período, que puede abarcar más de seis meses desde
el comienzo o brote de la Enfermedad, se produce el decremento en gravedad
de los síntomas.
#Fase de Estabilización:
Durante esta fase los pacientes pueden estar asintomáticos o exhibir
síntomas tales como tensión, irritabilidad, depresión,
síntomas negativos y de deterioro cognitivo.
La mayor parte de los pacientes alternan episodios agudos y estables con
remisión parcial o total. Es habitual que el paciente esquizofrénico
experimente síntomas residuales entre los brotes. La completa curación
de la enfermedad es, actualmente, un resultado no esperable dentro de
la evolución.
Se han identificado predictores asociados con mejor pronóstico
para los pacientes esquizofrénicos:
- Comienzo
agudo
- Comienzo
a edad adulta o mayor
- Género
femenino
- Eventos
precipitantes identificables
- Duración
breve de los síntomas de fase aguda
- Buen funcionamiento
ínter crisis
- Ausencia
de anormalidades cerebrales estructurales
- Falta
de Historia familiar de Ezquizofrenia
La
Esquizofrenia suele cursar por brotes con períodos variables de
remisión de los síntomas en un contexto de paulatina discapacitación
personal del paciente.
Efectos Familiares y Sociales de la Esquizofrenia
El instituto de Salud Mental de los Estados Unidos ha colocado a la Esquizofrenia
entre las dos primeras causas de admisión en los centros especializados
en Psiquiatría de ese país. La estadía promedio de
un paciente iba entre los 18 y 42 días.
Este dato, válido para pacientes agudos o reagudizados, debe luego
agregarse al tiempo de internación de pacientes crónicos
o en estado de abandono familiar o social, producto de su patología.
Carecemos de una estadística para esta última condición,
pero la institucionalización de pacientes crónicos puede
variar desde meses a décadas.Aquellos de nosotros con experiencia
manicomial, podremos contar sobre pacientes con 25 o más años
de asilo.Pero, mientras mucha gente recibe tratamiento especializado,
un porcentaje alto no se halla bajo tratamiento.Una encuesta hecha en
1958 en Baltimore, Maryland (USA) reveló que alrededor del 50 %
de las personas esquizofrénicas no recibían actualmente
ningún tipo de tratamiento y que el 14 % nunca había sido
tratado.En Argentina carecemos de información epidemiológica,
pero el consenso general es que nuestra situación debe ser al menos
igual (sino peor) que la reportada en E.E.U.U.Cuándo queremos medir
el costo de la enfermedad debemos desglosarla en Costos directos y Costos
indirectos.Los costos directos incluyen los costos de tratamiento y servicio
provistos a pacientes agudos o reagudizados y crónicos tanto ambulatorios
como internados. Los costos indirectos incluyen la perdida de salarios
tanto del paciente como de sus familiares y cuidadores y el costo por
la incapacidad producida por la Enfermedad.Para referencia el costo anual
en Estados Unidos del tratamiento de la Esquizofrenia ronda entre 32,5
y 63 billones de dólares.Para 1989 el Reino Unido gastó
unos 2,1 bilones de libras esterlinas.
El siguiente gran efecto producido por la Enfermedad está representado
por la espiral descendente que la Esquizofrenia produce en la habilidad
del paciente de ser un miembro pleno de la sociedad. Los síntomas
dificultan la capacidad del paciente para obtener o mantener un empleo,
completar su educación, ser financieramente independiente, mantenerse
clínicamente sano e interactuar con otra gente.No conocemos un
procedimiento riguroso para evaluar el drenaje de los recursos familiares,
o la angustia producida en estos por la enfermedad de un ser querido.
Enfrentar la enfermedad de un hijo o un hermano es extremadamente dificil
y genera una respuesta emocional que incluye sentimientos de culpa, miedo,
enojo o tristeza. La culpa puede ir desde preguntarse si uno puede haber
causado la enfermedad (o no haberla descubierto a tiempo) hasta plantearse
si otros miembros de la familia pudiesen desarrollarla.El enojo por tener
que sostener económicamente a alguien en forma crónica pueda
estar presente es bastante común. La tristeza puede hacer sentir
al paciente "anormal" o producir vergüenza.
La Esquizofrenia genera un enorme costo económico
y afectivo para los pacientes, sus familias y amigos y la sociedad toda.
Algunos estigmas relacionados con la Esquizofrenia
No existe una clara relación entre Esquizofrenia y Heteroagresividad,
es decir la agresividad destinada a otros.
Probablemente el estigma de la enfermedad haga que cuándo se consideran
homicidios de gran repercusión una de las primeras formulaciones
de la prensa sea que el o la homicidad sean esquizofrénicos.
Sin duda un paciente agudo, víctima de alucinaciones o creencias
delirantes de persecución se vuelva violento, pero estudios bien
dirigidos no han demostrado diferencia estadísticamente significativa
entre la violencia proveniente de esquizofrénicos y la proveniente
de la población general.
La auto agresividad es la causa mayor de muerte prematura en pacientes
esquizofrénicos. Cerca del 15 % de los esquizofrénicos cometen
suicidio (sea por que tienen ideas delirantes, voces que los martirizan
permanentemente o están muy deprimidos) y alrededor del 3 % de
los suicidios son cometidos por esquizofrénicos.
Otra afirmación errónea y corriente es que el paciente esquizofrénico
es "vago" o reacio al estudio. El paciente en muchas ocasiones
no puede estudiar o trabajar pues está siendo víctima de
sus alucinaciones, está deprimido o presenta una merma considerable
en su capacidad cognitiva
Existen muchas creencias acerca de los pacientes
esquizofrénicos.
Forma parte de nuestra obligación social ayudar a desterrarlas
Criterios actuales para el diagnóstico
Para terminar esta parte detallaremos los criterios aceptados por el DSM
IV para el diagnóstico de Esquizofrenia:
A. Síntomas característicos: Dos (o más) de
los siguientes, cada uno de ellos presente durante una parte significativa
de un período de 1 mes (o menos si ha sido tratado con exito):
(1) Ideas Delirantes
(2) Alucinaciones
(3) Lenguaje desorganizado (p. ej., descarrilamiento frecuente o incoherencia)
(4) Comportamiento catatónico o gravemente desorganizado
(5) Síntomas negativos, por ejemplo, aplanamiento afectivo, alogia
o abulia
Nota: Sólo
se requiere un síntoma del criterio A si las ideas delirantes son
extrañas, o si las ideas delirantes consisten en una voz que comenta
continuamente los pensamientos o el comportamiento del sujeto, o si dos
o más voces conversan entre ellas.
B. Disfunción social/laboral: Durante una parte significativa
del tiempo desde el inicio de la alteración, una o más áreas
importantes de actividad, como son el trabajo, las relaciones interpersonales
o el cuidado de uno mismo, están claramente por debajo del nivel
previo al inicio del trastorno (o, cuando el inicio es en la infancia
o adolescencia, fracaso en cuanto a alcanzar el nivel esperable de rendimiento
interpersonal, académico o laboral)
C. Duración: Persisten signos continuos de la alteración
durante al menos 6 meses. Este período de 6 meses debe incluir
al menos 1 mes de síntomas que cumplan el criterio A (o menos si
se ha tratado con exito) y puede incluir los períodos prodrómicos
o residuales, los signos de la alteración pueden manifestarse sólo
por síntomas negativos o por dos o más síntomas de
la lista del criterio A, presentes de forma atenuada (p. ej., creencias
raras, experiencias perceptivas no habituales)
D. Exclusión de los trastornos esquizoafectivo y del estado
de ánimo: El trastorno esquizoafectivo y el trastorno del estado
de ánimo con síntomas psicóticos se han descartado
debido a:
1) No ha habido ningún episodio mayor, maníaco o mixto concurrente
con los síntomas de la fase activa o 2) si los episodios de alteración
anímica han aparecido durante los síntomas de la fase activa,
su duración total ha sido breve en relación con la duración
de los períodos activo y residual.
E. Exclusión de consumo de sustancias y de enfermedad médica:
El trastorno no es debido a los efectos fisiológicos directos de
alguna sustancia (p. ej., una droga de abuso, un medicamento) o una enfermedad
médica.
F. Relación con un trastorno generalizado del desarrollo:
si hay historia de trastorno autista o de otro trastorno generalizado
del desarrollo, el diagnóstico adicional de Esquizofrenia sólo
se realizará si las ideas delirantes o las alucinaciones también
se mantienen durante al menos 1 mes. (o menos si se han tratado con exito)
En la segunda parte hablaremos sobre los tratamientos
modernos de esta patología y el rol del farmacéutico en
el consejo a pacientes y familiares.
Bibiografía
1)
Andreasen, Nancy.:The American Concept of Schizophrenia, Schizophrenia
Bulletin, 1989, Vol. 15, Nº 4, 519-531
2) Berretoni, P.A.:Cronología histórica de los Conceptos
clínicos sobre Esquizofrenia. Parte 1. Alcmeón 1, Año
I, Vol. 1, Nº 1
3)Bleuler, E.: Demencia precoz. El grupo de las Esquizofrenias, Buenos
Aires, Editorial Paidós.
4) Carofile, A.: La Obra de Jean Etienne Dominique Esquirol (1772-1840),
Alcmeón 21, Año VIII-Vol 6-Nº 1-Junio 1997
5) Ey, H.: Tratado de Psiquiatría, 8va Edición, Barcelona,
Toray Masson, 1978.
6) Gross, G.: The "Basic" Symptoms of Schizophrenia, British
Journal of Psychiatry, 1989, 155 (supp. 7), 41-44
7) Moizeszowicz, J.: Psicofarmacología Psicodinámica IV,
Estrategias terapéuticas y psiconeurobiológicas. Buenos
Aires, Editorial Paidós, 4ta Edición, 1198
8) Schneider, K.: Patopsicología Clínica, 4ta edición
española, Madrid, Editorial Paz Montalvo, 1975
Evaluación
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