La “cura funcional” de una beba abre caminos para el tratamiento del VIH

Recibió un cóctel de tres drogas antirretrovirales dentro de las 30 horas posteriores a su nacimiento. En ella, resultó.
Una beba que había nacido infectado con el virus del sida (VIH) en Estados Unidos habría sido curada al recibir un tratamiento agresivo con el cóctel de drogas convencional. Es el primer caso de “cura funcional” en niños, aunque no hay garantía de que la beba siga sana. Hasta ahora las pruebas avanzadas que se le realizaron revelaron que quedan sólo trazas de material genético del virus.
El caso de la beba, nacida en una zona rural de Mississippi, fue presentado el domingo en la conferencia anual sobre los retrovirus y las infecciones oportunistas que se llevó a cabo en Atlanta. “Para los pediatras, es nuestro Timothy Brown”, dijo Deborah Persaud, profesora asociada del Centro de Niños Johns Hopkins y una de las médicas que participó en el estudio de la beba. Brown es el hombre que se había infectado con el virus y más adelante su organismo desarrolló una leucemia. Para tratar esta última enfermedad, recibió dos trasplantes de médula ósea, que permitieron también la eliminación del virus del sida.
“Es una prueba de concepto de que podemos curar la infección del virus del sida si nosotros podemos replicar este caso”, dijo Persaud en referencia a la beba. Aunque el caso es muy particular.
Durante el embarazo, no se le practicó a la madre el test que corresponde para detectar el virus. Y el equipo médico decidió darle a la beba la terapia antiviral a las 30 horas de vida. Como consideraron que estaba expuesta a un alto riesgo, le administraron tres drogas en lugar de una sola. A los pocos días, se supo que tanto la madre como la beba tenían el virus del sida. La beba las recibió durante 15 meses, pero la madre por alguna razón que se desconoce, paró de darle los medicamentos hasta que la autoridad sanitaria intervinieron y en agosto pasado la beba volvió a ser atendida. Para sorpresa de todos, el virus ya no era detectable en su organismo.
Desde la Fundación Huésped, su presidente, Pedro Cahn, consideró que hay que tomar el caso de la beba con cautela. “En lugar del tratamiento estándar para los bebés cuyas madres viven con el virus, se le habría dado uno más agresivo, lo que habría logrado que el virus no pueda replicarse ni llegar a esconderse en reservorios que suele encontrarse”. Además, Cahn enfatizó en que es importante recordar que la transmisión del virus de la mamá al bebé es evitable en el 98% de los casos, con detección temprana y tratamiento oportuno. “En este caso, el sistema de salud falló al no lograr testear a la madre durante el embarazo. No es correcto pensar que tratar agresivamente a un bebé sea una alternativa a testear a la madre a tiempo y tratar al bebé cuando nace. El mejor de los tratamientos no reemplaza el hecho de ser VIH negativo, por lo que debemos mejorar el testeo temprano y el tratamiento oportuno”.
Lo ideal es que toda mujer embarazada se realice el test del VIH con el primer control.
Fuente: Diario Clarín

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