La ONU advierte por el aumento del consumo de anfetaminas en el país

También crece el de otras drogas sintéticas. El organismo alertó además sobre el abuso de los fármacos legales.
La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), de la Organización de Naciones Unidas (ONU), presentó ayer en todo el mundo su tradicional informe sobre consumo, políticas y tráfico de drogas. Compuesto de información que acercan los países miembros, el último documento resalta, entre otros puntos, su “temor justificado” de la propagación de consumo de drogas sintéticas en América del Sur y los “niveles crecientes de consumo” de estupefacientes de tipo anfetamínicos en Argentina.
En el informe, un libro de 140 páginas, la ONU advierte que “ el 1,4% de los jóvenes de 15 y 16 años consumieron éxtasis en los 12 meses anteriores”. Esa información figura en la Quinta Encuesta Nacional a Estudiantes de Enseñanza Media, hecha en 2011 por la Sedronar, donde además se refleja que el 2,1% de los adolescentes encuestados consumió éxtasis alguna vez en su vida y el 2,9% probó alguna otra droga sintética, como popper, ketamina u otro tipo de anfetaminas o metanfetaminas.
Las drogas sintéticas se fabrican a través de procesos químicos y no se obtienen de un vegetal –como sucede con la cocaína o la marihuana– sino a partir de cambios moleculares, con el fin de lograr resultados psicoactivos.
“No se detecta una demanda grande de este tipo de drogas, pero hay que estar atento porque es una tendencia mundial (la que señala la ONU)”, comentó a Clarín Ignacio O’Donnell, sociólogo y subsecretario de Prevención, Capacitación y Asistencia de las Adicciones de la Sedronar. Además, consideró que en Argentina uno de los mayores problemas es que los consumidores de este tipo de drogas “muchas veces no saben lo que están tomando” porque su contenido es adulterado y mezclado con otras sustancias.
El documento internacional también señala que en la región hay un aumento en el consumo abusivo de fármacos legales, como tranquilizantes o estimulantes. En la encuesta de 2011, la Sedronar mostró que son más los consumidores de este tipo de droga legal que de cocaína, aunque menos que tabaco y alcohol, las sustancias psicoactivas más consumidas en el país, y legalizadas. Según ese estudio nacional, el 7,1% de los adolescentes tomó este tipo de drogas alguna vez en su vida. Graciela Ahumada, del Observatorio Argentino de Drogas de la Sedronar, alertó sobre una costumbre que se viene observando en la población juvenil local. “ Es preocupante porque lo mezclan con alcohol.
Los compran con o sin receta y lo combinan con las bebidas”, comentó la experta. Según O’Donnell, se trata de “un problema interesante que tiene que ver con la medicalización de la vida cotidiana ”, aunque consideró que “no es un tema relevante para la JIFE en Argentina”.
La presentación del informe en Buenos Aires se dio en las oficinas de Naciones Unidas en Recoleta y contó con la participación de un equipo técnico de la Sedronar.
La ONU afirma en el informe que en el país se “incautaron importantes cantidades de estimulantes de tipo anfetamínico”, aunque el subsecretario de Estado para el Control de Sustancias Psicoactivas, Julio Postiglioni, leyó un comunicado de la Sedronar donde aclara que “Argentina no remitió información completa que avale la afirmación” al respecto y remarcó que “la información disponible no permite sustentar esa afirmación respecto de las tendencias registradas en los últimos años”.
Respecto de la cocaína, la JIFE admite que se comunicó “la disminución del consumo” en Argentina y Chile, aunque aclaró que “la solicitud de tratamiento por dependencia de esta droga superó la de otras sustancias ilegales”.
En las oficinas de la ONU, la Sedronar también rechazó que hayan aumentado el número de laboratorios ilícitos de procesamiento de paco en los últimos años. “Si bien se registró un aumento entre 2007 y 2009, en 2011 se verifica una importante disminución”, comentó Postiglioni, e informó que se detectaron 32 centros de este tipo y “sólo la mitad es para procesamiento de pasta base”.
Diseñadas para evitar controles Las drogas de diseño, también conocidas como droga de síntesis, son estupefacientes creados artificialmente en un laboratorio a partir de procesos químicos.
A diferencia de la cocaína o la marihuana, no se obtienen de un vegetal sino a partir de cambios moleculares, con el fin de lograr resultados psicoactivos.
Muchas veces el diseño de una nueva droga busca “saltear” las restricciones legales: se buscan estructuras químicas diferentes que produzcan efectos subjetivos similares a las drogas ilícitas, con efectos similares o más potentes.
En 2010 el Observatorio Europeo de Drogas detectó 41 nuevas drogas sintéticas, que no estaban sometidas a los controles internacionales.
Fuente: Diario Clarín

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