La función placentaria, vinculada a lesiones cerebrales relacionadas con el autismo

La alopregnanolona (ALLO), una hormona producida por la placenta al final del embarazo, es un neuroesteroide tan potente que interrumpir su suministro constante al feto en desarrollo puede dejarlo vulnerable a lesiones cerebrales asociadas con el trastorno del espectro autista (TEA), según una investigación de ‘Children’s National Health System’, en Washington, Estados Unidos, presentada durante la Reunión Anual de Sociedades Académicas Pediátricas de 2019.

Para tratar de manera más efectiva a los bebés vulnerables, el equipo de investigación de ‘Children’s’ tuvo que desentrañar qué es lo que no funciona en la cuidadosa coreografía del embarazo. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), aproximadamente uno de cada diez bebés nace prematuro, antes de las 37 semanas de gestación. El nacimiento prematuro es un factor de riesgo importante para TEA.

La placenta es un órgano esencial y poco estudiado que es compartido por el feto en desarrollo y la madre embarazada, que suministra oxígeno, glucosa y nutrientes y transporta productos de desecho. La placenta también proporciona ALLO, un derivado de la progesterona, necesario para preparar al cerebro fetal en desarrollo para la vida fuera del útero.

ALLO aumenta tarde en la gestación. Cuando los bebés nacen prematuramente, su suministro de ALLO se detiene abruptamente. Eso ocurre al mismo tiempo que el cerebelo, una región del cerebro esencial para la coordinación motora, la postura, el equilibrio y la cognición social, suele sufrir un crecimiento espectacular.

Fuente: Europa Press

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